CAPITULO 3º . EL ENCANTAMIENTO DE LAS LUNAS BLANCAS (NOVELA : EL AURIGA DE DELPHOS)
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NOVELA : EL AURIGA DE DELPHOS
CAPITULO 3º . EL ENCANTAMIENTO DE LAS LUNAS BLANCAS
El agotador ruido del traqueteo de las ruedas del carro de madera resultaba por momentos tan molesto y ensordecedor que era imposible para la curiosa Medea entablar una inteligible conversación con sus nuevas amigas, las otras tres esposas de Zalos, o al menos tratar de dormir algo, de camino a su nuevo hogar.
- ¿Dime Lorne, como es Zalos? ¿ Cuales son sus gustos... como es su forma de pensar? - preguntó con ingenuidad Medea .
- Medea ...son extrañas tus preguntas. Siempre nos has inculcado el amor y respeto a Zalos. Él es un hombre cariñoso y divertido... si te refieres a eso ... Medea . ¿ Pero por que me preguntas algo que ya sabes?- Respondió Lorne, con cara de extrañeza.
- Sí, ya lo sé, ya lo sé . Solo quería saber si estás satisfecha de tu matrimonio con él querida. - reflexionó Medea a modo de esquiva respuesta tratando de no provocar mayor extrañeza en su compañera de viaje y de no profundizar mas en la conversación.
- Pues claro , ¿ Lo dudas Medea? ... duerme algo, estas agotada...- dijo Lorne acurrucando maternalmente en su regazo la cabeza de su amiga.
- Sí, eso debe de ser...estoy tan cansada, pero no quiero dormir porque tengo miedo de que si cierro los ojos todo se desvanezca como una nube en un día de sol... tengo tanto miedo... de que todo esto sea solo un sueño...- Y diciendo esto se quedo profundamente dormida.
Medea estaba extenuada, la jornada fue tan intensa en emociones que solo deseaba encontrar un rincón donde desvanecer su cuerpo y abandonarse a los deseos de Morfeo, Dios de los Sueños, entregando su alma y su baqueteado cuerpo en brazos de un reparador descanso.
Sorpresa tras sorpresa fue desvelando cada detalle de su nuevo y maravilloso mundo, y de su renovado papel como mujer, deshojando la margarita de su REENCARNACION como pitonisa del santuario de Delfos, en la Grecia clásica del siglo VI antes de Cristo.
Una nueva vida sorprendentemente activa, llena de hallazgos encantadores , como este valioso y trascendente cargo de Suma Sacerdotisa del Templo de su amado Dios Apolo Pitón el cual asumía agradecida y satisfacía todas sus curiosidades culturales , religiosas y posiblemente políticas acerca de aquella milenaria civilización.
También asumía con gratitud, un valioso rol de primera esposa del Príncipe de Gela. Un papel como una de las 4 mujeres, si cabe la líder femenina de la familia de un gran Mandatario de la prolífica colonia griega de Gela con una fuerte alianza que la unía a pesar de la distancia a la ciudad de Esparta.
Esto era en gran medida más suerte que la cabía esperar.
Su matrimonio con este admirable hombre, Polizalos Papaloukos, la llenaba profundamente de pasión, y regaba de romanticismo una nueva vida muy distinta de la fría y seca existencia que poseía en la moderna España del siglo XXI, haciendo cada vez mas alejados los recuerdos de su restaurante en Madrid, de sus amigos, de sus Padres en la otra vida que ya conocía.
A medida que el ocaso del día llenaba de infinitos colores ocres y rojizos el atardecer de Delfos... Medea empezaba a OLVIDAR su pasado.
El camino de bajada desde el ORACULO de Delfos a la llanura pasaba por las sinuosas pistas de arcillosa tierra rojiza plagadas de duras piedras que hacían con frecuencia tambalearse la carreta a los lados meciéndola con el bamboleo de un navío de guerra en alta mar y, a menudo, causando el constante sobresalto de todos sus tripulantes.
En uno de estos baches Medea despertó incómoda y asustada para ver como las demás esposas e hijos del Príncipe Polizalos aguantaban estoicamente el viaje sin inmutarse. Los niños, distraídos, lograban hacer llevadera una travesía llena de incomodidades con sus infantiles juegos de marionetas y muñecos de dioses.
Los pencos o caballos de tiro relinchaban esforzados ante el fuerte arrastre hacia atrás de las bridas del carretero, que, sudoroso, frenaba a las negras bestias debiendo de realizar a cada momento fuertes tirones de estas correas que las sujetaban para que no se encabritasen ante la visión de la temible y peligrosa pendiente que tenían en frente.
El conductor trataba de evitar que los animales se pusieran mas nerviosos de lo que ya estaban y provocaran un desgraciado accidente cuyo desenlace podría incluso derivar en una mortal caída por el escarpado precipicio rocoso .
En busca de su amado Príncipe Polizalos, Medea, cual un curioso polluelo que asoma de su nido, alargó el cuello a través del ventanuco de la Carreta en la que viajaban desde el templo de Apolo camino de la MANSIÓN DE LAS CUATRO LUNAS BLANCAS.
Con este peculiar nombre, el de la MANSIÓN DE LAS CUATRO LUNAS BLANCAS, bautizó Zalos el mismo día de su inauguración a su nueva residencia oficial en Delfos, a su sofisticada mansión, en honor y adoración a sus 4 bellas esposas.
Esta nueva casa la mando construir, probablemente, con en el afán de alcanzar allí la tan ansiada paz espiritual de la que no disfrutaba en su agitada tierra siciliana buscando, en definitiva, en la campiña de LA FEOCIA los momentos de retiro que precisaba y poder a la vez estar en contacto con la activa vida política y religiosa de Esparta y de Atenas.
El caso era que Zalos siempre conseguía lo que se proponía, y allí conseguiría desconectar de su ajetreada vida de gran Mandatario de la Ciudad de Gela y de la absorbente y laboriosa actividad comercial que sus negocios de comerciante le demandaban, negocios que siempre le obligaban a estar vigilante y pendiente de la seguridad de su flota propia de barcos mercantes.
Sus naves estaban siempre en constante movimiento por el mediterráneo, como fichas de un tablero económico de ajedrez.
Sus extensos negocios se expandían fructíferamente por la totalidad de las costas del Mediterráneo, donde la riqueza se creaba a base de la comercialización de muy diversos productos como el aceite de oliva, los vinos, y de todo tipo de especias como el jengibre o la pimienta descubiertas por los propios Griegos, o las que se cultivaban de manera autóctona por la mayoría de sus habitantes como la mostaza, la mejorana, cilantro, tomillo, anís o azafrán.
También Zalos comerciaba con telas valiosas, joyas y en general de todo tipo de ajuares y objetos de la vida cotidiana que eran muy valorados y esperados en los múltiples puertos de las abundantes colonias griegas por todo el ancho Mare Nostrum en las que atracaban sus naves.
Puertos tan alejados como los de Massilia, la colonia Griega que hoy en día es conocida por Marsella, Cartago, Cirene, la isla de Creta, Alejandría, Biblos, Sidón, Tiro, Naxos, Mileto, y la misma Atenas.
Innumerables fuentes de riqueza que le convirtieron en el poderoso rey de un prospero reino, rico e independiente, aunque fuertemente asociado a Esparta por ser la antigua procedencia de todos sus colonos.
Medea descubrió que la caravana de caballos que acompañaba a su transporte se había ampliado mientras dormía, siendo reforzada por un escuadrón de caballería del General Pausanias que les habría alcanzado en algún momento de la travesía para hacerles escolta.
El propio general Pausanias, en un conmovedor gesto de lealtad a Zalos y a su familia se había puesto al frente del protector escuadrón de soldados marchando a la cabeza del sequito. Pero de Zalos no había ni rastro. Medea no sabía donde estaba.
-¿Soldado has visto a mi esposo el Príncipe? -preguntó a un arrogante jovenzuelo, cuyo atuendo de soldado mercenario impresionó a Medea por su sobriedad y belleza.
Con un brillante casco de bronce amechonado con rojas y altas crines azules, y, protegiendo su dorso con un peto de cuero que marcaba sus músculos abdominales, cubría su espalda con el redondo escudo espartano. Todas sus armas y demás pertrechos pendían ligeras del lomo de su animal mientras cabalgaba orgulloso y altivo a la misma altura de su Carromato.
- Señora, su marido debe de estar en la retaguardia de la caravana resguardando el posible ataque de los bandidos que en esta zona abundan... manténgase calmada, esta bien protegida por mi, y por los dioses claro, yo me mantendré siempre aquí si lo desea la señora.
- ¡¡Soldado deja paso, vuelve a la retaguardia !! - Pronunció la seca y profunda voz de Zalos sorprendiendo al muchachuelo que trataba de impresionar a las féminas que se hallaban a su lado...
- Si señor , a la orden ... disculpad señora mi atrevimiento. - respondió acongojado el joven, que raudo y veloz tomó de nuevo con su cabalgadura una posición mas retrasada en el convoy.
Medea rió divertida ante la pequeña escaramuza de "gallitos" que acababa de presenciar, pero tímida paro de reír cuando los ojos de Zalos se posaron de nuevo en ella, y apareció de nuevo en la cara de su hombre la simpática cascada de su sonrisa de galán.
-Ahhhh ...¿ están aquí mis bellas ninfas?, ¿ Os estaba molestando el joven Calas? ... ja ja - rió encantadoramente Zalos - Cualquier día va a recibir unos azotes en el trasero. Tengo que escarmentar sus flirteos con mis esposas ... ja ja ... a su corta edad es un experto jinete y uno de los mas valientes soldados de General Pausanias, pero le pierde la mirada de una bella mujer... . ¡¡Es muy atrevido, debo que preveniros de él...ja ja...!!- y dirigiéndose esta vez de forma especial buscando la atención de Medea le habló en un suave tono.
-Yo sé que pocos hombres no sucumbirían ante el encanto de tus ojos, Medea...- Medea se derritió con este comentario...y su corazón rompió a latir desvocado.
- Nada debes de temer mi Zalos, no te debes de preocupar de nosotras, sabes que tus mujeres solo tenemos nuestros ojos pendientes de ti - le espetó Medea sin dar crédito a sus propias palabras y a la implícita aceptación de su nueva condición de la mujer que comparte un marido dentro de una familia polígama.
- Bueno querida Medea , siempre estoy vigilante para teneros protegidas de todo peligro, cuidadas y sanas a mi lado. Ese es para mí el constante objeto de mis preocupaciones. Medea, trata de entretenerte mientras llegamos a nuestro hogar, nos queda poco ... diez o quince estadios a lo sumo...
Zalos no pudo terminar su frase cuando algo imprevisto sucedió...
Los cuatro caballos del carro empezaron a relinchar de pánico.
Uno de ellos, el mas alterado, en concreto el caballo de la derecha, recibió la dolorosa picadura de una negra culebra con lo que de inmediato reaccionó con un terrible bufido y relincho impropio de un animal bien domado... las temibles pezuñas comenzaron a golpear furiosas de rabia el suelo de un encabritado y loco animal.
La secuencia de imágenes y de acciones que tuvieron lugar a partir de aquel momento parecieron sacadas de una película del género del Western pero a cámara muy rápida.
El caballo, asustado, comenzó a correr desbocado cuneta abajo arrastrando a sus compañeros y al valioso cargamento de Zalos.
El carretero, que trató de frenar con sus SOHH ¡¡¡ el carro en el que todos viajaban se dió cuenta de la imposibilidad de sus maniobras pues el vehiculo iba acelerando cada vez mas acercándose a marchas forzadas a la próxima curva donde sin remedio se iba a despeñar montaña abajo.
Decidió optar, cobardemente, por abandonarlo tirándose del mismo.
Sin duda lo pagó caro pues su cuerpo rodó como un muñeco de paja montaña abajo donde encontró su final. Al menos, su muerte fue rápida, e indolora.
¡Pero el grupo de mujeres y niños aun seguían vivos ... sufriendo la consciencia de su segura y cercana muerte!.
Unas desgraciadas criaturas que padecerían el indigno suplicio de los momentos finales de sus vidas en el infierno de una torturadora y frenética carrera hacia un abismo del cual no volverían jamás.
Zalos, horrorizado, supo que su futuro estaba en juego ... todo lo que amaba en este traidor mundo le acompañaba en aquel vehiculo ... su alma moriría con él si los perdía. Lo perdería todo.
Valiente y lleno de coraje , arreó fuerte a Palmikas, su negro corcel,... llegando en una exhalación, como en una carga de caballería, a la altura del carromato seguido a sus espaldas por el joven Calas, que percatándose de la acción, le acompañó con arrojo.
Calas intentó desesperadamente acercarse a la carreta, por el lado derecho y por el izquierdo Zalos intentaba el abordaje de la impredecible y loca carreta fantasmalmente pilotada por la NEGRA CALAVERA DE LA MUERTE.
En paralelo al precipicio y desde su caballo, Calas, consiguió con mucha suerte tomar las bridas de los caballos llegando a retorcerlas decidido pero sin éxito, pues infructuosamente no logró amansar a las bestias . ¡¡Los caballos, con sus ojos desorbitados y sus lenguas y hocicos babeantes habían enloquecido de temor!!
¡¡ ERA IMPOSIBLE PARARLOS YA ¡¡ . Habían perdido su completo juicio animal.
Dentro del carro el CAOS era absoluto... las tres mujeres de Zalos abrazaban a sus amados hijos entre gritos y sollozos asumiendo ya su fatal destino.
Los niños lloraban aterrorizados notando la muerte en los ojos de sus madres con la pregunta en la mirada .
¿ PORQUE ?¿PORQUE?...¿MAMA , POR QUE LOS DIOSES NOS HAN ABANDONADO?.
Medea fría , impertérrita , en un rápido gesto impropio de una mujer sumisa , arrancó a los niños de los brazos de sus madres y los fue arrojando uno a una a la cuneta izquierda, donde los matojos , no sin magulladuras ni raspones , consiguieron amortiguar sus caídas.
Lorne , pudo en un gesto de amazona subir al caballo de Calas mientras que Helena y Galatea optaron por saltar a un próximo arbusto ayudadas de la mano de Medea que evitó su mortal caída sujetándolas el tiempo justo para un salto salvador nada fácil de ejecutar.
Pero Medea seguía en peligro dentro del carruaje, a escasos pies de distancia de una oscura muerte anunciada .
¡¡ EL ABISMO ESTABA CADA VEZ MÁS PRÓXIMO.!!
Zalos , en un ágil pero dificultoso gesto se puso de pie sobre los lomos de Palmikas y saltó dentro del carro , para coger al instante a su mujer por la cintura y montarla a salvo encima del inteligente animal ...
Palmikas, estaba bien domado y entrenado, consciente de su papel salvador aminoró su marcha antes de llegar al precipicio, bufando alegre por su papel valerosamente cumplido.
Pero para Zalos, todo se había acabado , no había tiempo para una nueva reacción. Su sacrificio entrando en aquel CARRUAJE EN UN VIAJE DIRECTO A LA MUERTE, en lugar de su familia, se iba a consumar sin duda alguna.
Zalos en aquel instante sabía esto , pero consolado pensó que todo valió la pena - Gracias Zeus ... Gracias Apolo ... agradezco que salveis a mi familia ... acogedme con bondad en el HADES...
Medea incrédula ante la atroz escena observó como Zalos dentro del carruaje se alejaba, e impotente , sin poder hacer nada, pudo comprobar con horror, como la figura de su amado esposo dentro de la carreta era devorada por la profundidad del abismo de la montaña.
La última mirada de Zalos, una amorosa expresión de alivio con una altiva media sonrisa de valerosa aceptación de su destino, con la alegria de haberlas arrebatado de las garras de la muerte..., la dejó COMPLETAMENTE HELADA.
¡¡ La oscuridad se tragaba todo su amor !!...
El precio pagado a los Dioses fue demasiado alto para ser asumido y menos para ser entendido.
Impotente su corazón se vació llenándose del más profundo de los dolores.
Sin fuerzas , bajó del fiel Palmikas, para arrodillarse temblorosa al borde del precipicio y en un ataque de ansiedad , roció sus cabellos, su cara y pecho con la rojiza tierra del camino que fuertemente agarraban los sangrientos puños repletos, tierra roja como la sangre que brotaba a borbotones de su alma herida de muerte.
Comenzó a gemir y sollozar apagadamente, trastornada y destrozada, en un gesto de profundo dolor por la injusta perdida.
No podía creer que su amado hubiese muerto de aquella forma tan mísera y ruin.
- ohhh Dioses por que nos habéis abandonado ? ¿ Es este el día del juicio? Ohhh... no... no... no... nooooooo....¡¡¡¡ - gritó Medea llorando...sollozando
- Claro que NO Medea , aun NO me ha tocado visitar el Hades ... ahhhh... se oyó decir a una apagada y dolorosa voz de un Zalos que asido con el látigo de AURIGA que siempre le acompañaba , había salvado su vida enroscándolo de un certero latigazo a un viejo olivo que se erguía en el mismo borde del precipicio.
- ¡¡¡Ohh Dioses piadosos ... ohh Dioses piadosos ¡!!.. Pronunció Medea en un alegre y sollozante grito de angustia mezclado con el alivio de recuperar las esperanzas de su vida, y de la vida de su amado.
Asomando su cabeza por el borde del acantilado, ahí estaba él ... fuertemente sujeto con sus grandes manos a su látigo, con el cuerpo suspendido en el vació .y con una mala brecha en la frente .... ¡¡ PERO VIVO , VIVO ¡¡...
Zalos, sin duda tenía mente y reflejos rápidos, este latigazo burló habilmente su propia muerte.
Aguantando el momento Medea llamó la atención del resto de los soldados. Al mismo tiempo Zalos logró asirse a una peña con los pies , y gracias a la mano de Calas y de Paulanias subió al mismo borde para sentarse al lado de Medea .. que arrodillada al lado de su NIÑO, lo estrujo con sus abrazos.
Le tomó con sus manos las mejillas y comenzó desesperada y hermosamente a besarle frente, ojos, pómulos manos sellando finalmente sus tiernos adornos de amor en los carnosos y magullados labios del Griego de Gela... adorándole ... adorando a su mitad casi perdida.
Zalos aturdido aun por el golpe del aterrizaje, se dejó querer por su increíble mujer y casi recuperado, la abrazó con fuerza para pronunciar unas palabras que le salieron del corazón.
- Medea... pensé que te había perdido para siempre ... - dijo besándola de nuevo con deseo , como queriendo respirar su ultimo aliento, antes de morir.
- Yo también lo creí... Zalos ,¡¡¡ por los Dioses ...no me vuelvas a asustar así ¡!! - respondió Medea mirándole a sus ojos y correspondiendo nuevamente a sus tiernos gestos de amor.
Ambos lloraron de felicidad largos minutos en búsqueda de una calma que fue llegando poco a poco y desembocando en un apacible silencio.
Sin poder pronunciar una sola palabra más durante un rato largo, se irguieron y se encaminaron abrazados y cojeando en dirección al resto de los componentes de la familia que se estaban reuniendo con la ayuda de Calas y Paulanias a unos metros del lugar.
Todos colaboraron intensamente recogiendo a los niños y mujeres reuniéndoles de nuevo juntos a la sombra de un cercano olivo , donde se fundieron en un abrazo de familia emocionada por haber salvado sus vidas ante tan trágico acontecimiento.
- Gracias Apolo .. - dijo en alto Medea - gracias por haber salvado a mi familia ...- Medea entendió por primera vez que significaba la protección de un Dios, y además, como cada uno de los seres que vivían juntos se protegerían en grupo ante enemigos comunes.
- Mi señor Zalos ... ¿podéis venir aquí un instante?- dijo Calas nerviosamente... - ¡¡ Mirad esto mi señor ¡!
Zalos pudo comprobar que el convoy fue victima de un maquiavélico atentado urdido por una mente sin escrúpulos, pero admirablemente diestra, fría e ingeniosa para MATAR.
- ¡¡ Mirad mi señor!! .El sencillo mecanismo consiste en una cesta escondida entre arbustos llena de serpientes y cuya tapa esta sujeta a una cuerda. El cordel, Señor, cruza el camino y está atado a la base de aquel árbol al otro lado del camino. Imposible para los caballos no enredaran sus patas en él dejando libre a todas estas inmundas culebras- dijo Calas mientras de un certero golpe de espada le cortaba la cabeza a dos de las numerosas serpientes esparcidas por el camino - Sin duda , Señor, ... ¡¡ ALGUIEN TRATABA DE PROVOCAR UNA ESTAMPIDA DE CABALLOS PARA ELIMINAROS, SEÑOR!! .
- Mi joven Calas, es facil saber que esto tarde o temprano iba a suceder, lo difícil para mi era predecir CUANDO este atentado iba a tener lugar, ¿ayer, hoy , mañana...?, contaba con este intento de magnicidio después de los Juegos , pero la verdad nada más llegar a Delfos no , ...no ahora... pero por lo que veo MI FUTURO es cambiante... y mis enemigos están ansiosos por quitarme a mi y a mi familia de en medio.
Si no somos precavidos es posible que no vea la LUZ de un nuevo dia mañana... ¡¡ Calas, quiero que redobles mi guardia por la noche en mis aposentos, y que uno de mis criados pruebe cada alimento que vayamos a recibir yo y mi familia, temo un posible intento de envenenamiento !!
- Tus ordenes Príncipe son mis deseos , así se hará- dijo recto y servil el noble soldado Calas.
- Calas a partir de ahora serás el guardián de mi familia. Cuidarás de mis mujeres a todas horas, entregarás tu vida si es preciso. Cumplirás tal cometido para ayudarme a que esto no vuelva a suceder, responderás con tu vida de no ser así.- Dijo Zalos enojado añadiendo más conciliador otra reflexión- Ahora adelántate y cabalga veloz y presto en dirección a mi hogar... te ordeno que dirijas a mis criados para que preparen el mejor banquete de bienvenida que un rey puede recibir y regalar a sus mujeres. Invitarás a todos mis vecinos, amigos y al ejercito al completo de mi amigo Paulanias ... ¡¡¡ve y que mis criados no reparen en gastos ¡!!.
Y diciendo esto azotó las nalgas del caballo de Calas que salió a la velocidad del rayó para cumplir su nueva misión.
Tranquilizados de nuevo toda la expedición, reemprendieron de nuevo la marcha sin poder, ni querer, dar sepultura a los cadáveres del malogrado carretero y sus caballos despeñados.
- No pensé que mi sirviente, fuese tan cobarde. Yo daría mi vida por ti antes que verte morir.- dijo Zalos lleno de amargura y resentimiento dirigiendo a Medea su reflexivo discurso - Creo que mejor que la sepultura de la tierra, las alimañas darán buena cuenta de sus restos ...al menos... prestaran dignamente ese ultimo servicio, y con él encontrarán mi perdón.
El camino hasta LA MANSION DE LAS CUATRO BLANCAS LUNAS fue corto , pues rápidamente, la escarpada ladera fue dando paso al llano mas completo , salpicado por vetustos y antiguos olivos de anchura considerable y grupos de altos y verdes cipreses que despuntaban como lanzas a lo ancho de la llanura. La llanura de Delfos.
Pronto el largo convoy arribó a la Mansión cruzando las tierras de labradío de la enorme hacienda de Zalos.
Los dorados campos de trigo , salpicados como un campo de champiñones por miles de pequeñas tiendas militares de campaña que conformaban el improvisado campamento militar de los soldados Espartanos de Pausanias , su ejercito estaba apostado a su entrada protegiéndola.
La columna de jinetes encabezados por Zalos y Paulanias, recibió los sonoros gritos de bienvenida de los 4.000 soldados apiñados como hormigas al borde del camino...
La triunfal entrada llenó de apasionados aires de grandeza a los dos líderes, que fueron recibidos al borde de los muros de la casa por la reverencia de toda la servidumbre de la Mansión de las 4 lunas.
Todos se encaminaron directamente al ancho salón de invitados donde el abundante aromático y sabroso banquete ya estaba servido.
La música comenzó a sonar.... el baile la diversión y el alborozo reinó toda la noche en el lugar llenando de júbilo a todos los presentes... la fiesta fue, sin duda, una de las mas recordadas en Delfos por la magnificencia de su derroche y opulencia.
Pero discretamente, sin que sus mujeres se enteraran , Zalos ordenó a sus criados acostar tranquilamente a los niños que cansados se durmieron pronto después de recibir las curas de AGESANDRO el médico personal de la familia.
A su orden hizo que preparasen la inesperada SORPRESA, el regalo que deseaba entregar a sus BLANCAS LUNAS ...
Engañadas, las mujeres de Zalos le acompañaron sin objeciones para dirigirse supuestamente a un merecido descanso en sus aposentos.
Sin hacer ruido, y despistando al resto de invitados, los cuales concentrados en la comida, el vino y en la fiesta no mostraron extrañeza ni interés por la falta de los anfitriones, la familia de Zalos al completo abandonó el salón de invitados.
Medea sin saber a donde la dirigían siguió a Zalos y al resto de las mujeres a otras dependencias, con la sensación de una adolescente a quien le espera una fiesta de cumpleaños particular.
Llena de intriga llegó a los magníficos baños de aguas termales de los que Zalos disfrutaba habitualmente en su hacienda, y donde les regalaría un relajante y reparador baño de sales y aromas... y algo mas.
La vaporosa superficie de sus aguas termales sostenía millares de pétalos de rosas de todos los colores sobre su cristalina, humeante y burbujeante superficie, como infinitos barquitos de una flota del ARCORIS.
Cientos de velas ardían por doquier sobre las charcas de agua que humedecían el empedrado del suelo, convirtiendo la tenue luz de la sala de baños con sus reflejos y sus centelleantes brillos en una constelación de estrellas fugaces, en un oasis de placeres insospechados, en una misteriosa cueva del placer y del puro amor ... llena de la más absoluta sensualidad.
Rodeada por las altas columnas corintias, la enorme poza o piscina central, rebosante del humeante y cristalino liquido caliente y translucido , llenaba la sala con una exótica imagen que creaba el propicio estado para el perfecto y romántico encuentro sexual que allí tendría lugar.
Medea no tenía ni remota idea de lo que iba a acontecer, pero intuía que la situación iba a ser especial , su cuerpo empezó a destilar sudores de ardor . Los hormigueos de su estomago delataban que algo iba a suceder.
La hermosa música de tambores y de la sugerente flauta de un grupo de músicos discretamente escondidos en la penumbra de la sala , acompañados de la armoniosa y dulce voz de un alegre trovador ambientaba aun mas las dependencias y la situación, desinhibiendo el alma mas tímida para la practicas amorosas mas insospechadas.
Las criadas comenzaron despojando de sus aun sucias y rotas vestiduras a las cuatro mujeres que fueron luego conducidas por ellas a la escalinata y guiadas al placer de las calidas aguas de la piscina como si de bellas vírgenes sacrificadas al Dios Neptuno se trataran.
Allí recibieron un tranquilizador y relajante masaje de flores y esencias de perfume durante el enjabonado de sus desnudos cuerpos , sus desnudas curvas de hermosas féminas perfectas ... impregnando sus cuerpos de una deliciosa sensación de frescor y dibujando una infinitud de brillos luminosos sobre la húmeda película de agua de sus pieles...
Medea cerró sus ojos y se dejo simplemente masajear, el placer comenzó a inundar su desnudas curvas.
Se dejó manipular y moldear los músculos de piernas, brazos, abdomen y pechos por las hábiles manos de las expertas criadas... las cuales llevaban toda una vida dedicándose a esta labor de masaje.
Por un instante fugaz notó el lento chapoteo de otro cuerpo entrando en la piscina , y entreabrió los ojos para observar como Zalos desnudo al completo entró en el baño junto a ellas para hacerles compañía ...
El corazon de Medea comenzó a palpitar con fuerza en su pecho...pues el esbelto cuerpo de atleta de Zalos no podía dejarla insensible.. realmente la dejó asombrada. El pecho y abdomen tenso como la cuerda de un arco griego creó en ella los deseos de sentir su cuerpo cerca, el deseo de explorar con sus dedos cada una de las marcadas formas musculadas.
Las piernas y brazos redondeados por la curvatura de sus músculos y tendones, se mantenían estirados con cada gesto ... con cada movimiento... y su sexualidad manifiestamente dilatada incitó a Medea a entrar en la senda de un lascivo camino hacia una ardiente perdición entre sus brazos.
Con la vista nublada por el vapor y la espuma, Medea, pudo ver con meridiana claridad, ciertamente algo turbada e intimidada al principio, como la escena de un baño benefactor derivaba en una sesión de sensuales abrazos y besos de deseo que Galatea y Lorne comenzaron a proporcionar al hermoso ejemplar de macho humano.
- Oh...Dioses ... esto es mas fuerte que mi alma... - dijo sin saber si la escena le gustaba y la erotizaba o si la rechazaba de plano....pero siguió observando curiosa y cada vez mas deseosa de ser participe del amor.
Zalos con suma delicadeza les correspondió masajeando primero la espalda de Galatea para a continuación con el estado de excitación propio de hallarse frente a sus desnudas y deseadas mujeres, tomar a Lorne por la cintura, y comenzar un lento ritual de besos y caricias en su cuello y espalda. Cada rincón de su sensual cuerpo fue adorado y besado con reverente pasión.
Con los ojos cerrados por el placer de tales caricias Lorne de espaldas a Zalos le sujetaba fuertemente los negros cabellos deseando ser tomada por él a su juicio y albedrío...
Esto no tardó en suceder pues un instante después Zalos dejó deslizar su pelvis rozando con su erecto miembro el canalillo de sus redondeados glúteos , lo que creó el éxtasis absoluto y completo de su compañera que imploraba con gestos y gemidos el alivio de su cuerpo de hombre.
Cuando su sexos se complementaron, Zalos entró en comunión con su bella esposa que no demoró en dar muestras de un placer sumo ... agotando las ultimas fuerzas de la fémina, en el momento en el que esta alcanzó extasiada su supremo y profundo orgasmo largos minutos después.
Galatea, sin el pudor propio de una mujer moderna, no dejó de interactuar en ningún momento con la pareja de amantes, acariciando sus espaldas y ... siendo la siguiente en sucumbir ante las atenciones del fogoso varón.
Tomándola frontalmente, como un seducido y enloquecido toro de lidia que arremete a su burlador, a su torero, Zalos agarró fuertemente a Galatea de su delgada cintura y la elevó sobre él al mismo tiempo que la penetraba lentamente con su proporcionada virilidad, besando simultanea y suavemente cada centímetro de sus pechos, cuello, mejillas y labios.
Como un adolescente loco de amor, el griego, bamboleo rítmica y rabiosamente su cuerpo hasta que los gemidos de Galatea se hicieron tan intensos que evidenciaron el éxtasis final alcanzado por su cuerpo.
Medea, alarmada en un primer instante y sin poder evitar al principio la sensación inicial de celos, comenzó un extraño y irracional juego en el que depositaba y adhería a su piel los pétalos de las rosas que absorta recogía de la piscina, y que fueron adornándola como un multicolor lienzo Picasiano, mientras observaba la caliente y sexual escena cada vez mas erotizada.
Las burbujas, el calor y las sales estaban minando su fuerza de voluntad y llevando a cabo sobre su cuerpo desnudo el relajante efecto de su trabajo, y, a la vez la visión de las imágenes de sexo estaba destruyendo y derribando las antiguas murallas de sus preconceptos de mujer monógama.
De repente sintió que todo se oscurecía. Algo cubrió sus ojos. Tal vez una tela de seda o un pañuelo... quien sabe... pero el morbo y el misterio... estaban servidos, juntos y comiendo en la misma mesa...esto era difícil de vivir en otra época o lugar del universo.
La negra tela la privó del dulce y sensual espectáculo y unas suaves y menudas manos comenzaron a atar sus muñecas con otro trapo para inmovilizar sus movimientos , a modo de juego sexual impredecible, comenzando a continuación una excitante diversión de roces y de recorridos de yemas de dedos que iniciaron su sensual camino desde su tensa columna vertebral masajeando toda su limpia espalda, con un agradable escalofrío que la dejó pronta al deseo , y continuo su torturador camino de pecado por el cuello, para luego bajar perfilando suavemente las ondulantes curvas de sus senos y pezones que subían y bajaban inevitablemente ya como el coche de una montaña rusa .
Finalmente esas manos de mujer se posaron calmadas en sus dos puntos débiles ,en sus pechos y sexo, donde iban a concluir su tortura.
Se dejó tomar por estas expertas manos, que sabían recorrer su piel masajeando magistralmente sus erectos pezones... estrujándolos con la habilidad de un granjero ordeñando suavemente las ubres de los animales de su rebaño cada mañana... manos que también colmaron su sexo del placer con su lenta y precisa fricción.
- OH dioses....esto es mas de lo que puedo soportar - dijo Medea a unas centésimas de segundo del orgasmo mas brutal que había conocido a lo largo de su vida sexual.
La femenina voz de Helena le susurró lascivamente a su oído durante el tortuoso éxtasis de sus sensaciones una frase de consuelo...cuando ya Medea suspiraba jadeante desbordada por un placer ilimitado.
- Tranquila Medea, tranquila solo te preparo para él, para Zalos. Él lo desea así, desea que disfrutes de tu masaje...pronto te tomará cuando estés preparada para recibir su cuerpo. Yo ya estoy más que lista para recibirle...por los dioses del Olimpo que si estoy... preparada. ahh.... dijo Helena antes de gemir dulcemente ...y luego el silencio total y sepulcral se hizo en todos los rincones de las termas.
De repente las caricias pararon, y su cuerpo se relajó dando tregua a su excitada sexualidad, pudiendo escuchar como su "torturadora " Helena, fue la siguiente victima del insaciable apetito sexual y de la embestida del señor de la casa.
- ahh....- grito Helena cuando sintió la firme acometida de su amo dentro de ella ... Unos minutos después todo había acabado para Helena, su cuerpo también fue deliciosamente saciado de satisfacción.
Temblorosa de deseo, a oscuras , sin ser consciente de cual iba a ser el camino por el cual iba a ser atacado su cuerpo , se relajó y mentalizó escuchando su voz ... la de su señor ZALOS.
- Hola mi vida, ¿estas lista para mi... verdad?- escuchó en su oído el susurro de la picara voz de Zalos.
- Yo, no se si estoy lista aún ...yo... - dijo la turbada esposa del Griego.
- Claro que lo estás...Medea ... esperabas... ¡No! ¡Deseabas que esto sucediera!...
-
El ataque fulminante y frontal, fue rotundo. Besando, mordisqueando delicadamente, los círculos de su insaciable lengua sobre sus erectos pezones la estaban matando, como un hierro candente que marcaba a fuego su alma ... no podía mas ... era insufrible ese deseo... Medea quería... necesitaba sentirle ya.
En repetidas ocasiones se dejó tomar por esos suaves mordisqueos que destrozaron todas sus defensas, mientras que su cuello y glúteos eran masajeados en repetidas ocasiones por las fuertes manos de un campeón... claro que estaba lista y ansiosa de sentir su masculinidad dentro de ella. No pudo más, fue mas fuerte su deseo que su cordura y su timidez juntas...
- Tómame ya mi amor... quiero sentir como tu alma se funde junto a la mía ... estoy lista para recibirte , amor mío.
Lentamente y con firmeza su cuerpo se elevó siendo sujetado por sus nalgas por dos recias y fuertes manos de su incompasivo varón, para sentir como el abrazo partió en dos su cuerpo en el instante en el que sus sexos unieron a sus almas, sellando por fin su primer encuentro de en el que el verdadero amor y el ardiente sexo se habían hermanado.
Medea recordando la escena vivida esa tarde en la que su salvador la sujetó de la cintura para alejarla de una muerte segura ... se dejó salvar de nuevo ... dejo salvar su vida por aquel hombre nuevamente ...sintiendo el profundo abrazo de su pasión , el abrazo de la pasión por su nueva vida con Zalos, con su amado.
La deliciosa sesión de sexo y amor concluyó con las caricias de las dulces miradas que Zalos regaló a su mujer mas adorada, intimo sentimiento que nunca sería confesado pero que sí sería sentido por ambos.
El abrazo final fusionó largamente ambos cuerpos desnudos, como dos amigos que se protegen del fuego enemigo en la batalla.
Zalos finalmente cogiéndolas de la mano, acostó a todas sus mujeres en su gigantesca cama real , acurrucándolas cariñosamente después de entregar un tierno beso de despedida y buenas noches en sus frentes ... antes de ir con ellas a dormir.
Medea sin embargo se hizo la dormida mientras observaba de reojo, disimulando un profundo sueño, como sus compañeras de familia yacían ya a su lado entregadas a un profundo viaje de descanso, y ver también como, Zalos se aproximó aun desnudo a la capilla de la casa, postrándose frente al altar construido en honor al Dios Apolo.
Allí , en el silencio del dormitorio de un Rey, Medea pudo ver en primera persona como un Monarca dedicaba un ritual de humildes oraciones a un ente más grande que el ... Apolo sin duda estaría sonriendo complacido por su coraje arrojo y capacidad de amar.
- Apolo, bendice esta casa y a sus habitantes y haz que la fuerza de tu amor reine siempre dentro de estos cuatro muros, y proteja a mis cuatro esposas, criados y amigos.
Hazme también victorioso dentro de dos días , durante la primera carrera de cuadrigas de los Juegos Pitios, los Juegos que mañana van a comenzar con el ritual de la ofrenda inaugural a los Dioses del Hades...y de cuya importancia trascendental dependerá el destino de todas las Polis del Peloponeso y del Mar Egeo.
Vuelve de nuevo, OH Apolo a hacer real tu encantamiento sobre mis cuatro lunas, para poder vencer a mis enemigos, en la carrera, necesito entrenarlas nuevamente para que se encuentren fuertes y preparadas para la victoria.
Y diciendo esto se volvió al catre para acostarse en el con sus mujeres.
La noche fue plácida y tranquila después de todo lo vivido....pero a la mañana siguiente ...el impredecible Apolo cumplió su promesa a Zalos y de nuevo las volvió a convertir en lo que ya fueron en otra RENCARNACION.... Apolo en verdad era un genial DISFRAZADOR DE ALMAS...
Zalos se quedó encandilado, encantado... estudiando cada movimiento del lento despertar de sus BLANCAS LUNAS ... embaucado obsvervó como se retorcían, estiraban, se rascaban entre ellas y como sus relinchos de júbilo y alegría anunciaban un nuevo Y DISTINTO DESPERTAR, lleno de juegos y diversiones ... sin las preocupaciones humanas... mas que las de comer, correr y retozar por el campo.
Cuando Medea se irguió junto a sus casi hermanas HELENA , GALATEA Y LORNE notando sus pesados, musculosos y fuertes cuerpos, su mente no pudo decirle otra cosa que todo era de nuevo un SUEÑO ...
Sedienta siguiendo el paso firme y trotón de sus amigas , todas juntas , como un solo cuerpo, se aproximaron pausadamente a la poza de las termas para abrevar en ella.
Medea descubrió allí, sobre la superficie del agua, el extraño reflejo de 4 hermosas criaturas equinas , de 4 YEGUAS BLANCAS, que la dejó totalmente bloqueada ... su figura de mujer ya no era el reflejo que debia de recibir.. . sino que en su lugar solo aparecía esa hermosa imagen... cuatro caballos de marfil.
- Tranquilas mis bellas y blancas lunas hoy entrenaremos juntos de nuevo estos debilitados músculos y mañana competiréis conmigo en la carrera para ganarla... eso es lo que mas deseo...y lo que se que hareis por mi.
¿Qué más podía suceder? ...
A partir de aquel instante para Medea cualquier cosa era posible cualquier situación se podía dar , no cabía ESPERAR sino solo ACEPTAR las locuras del destino...
Pero vista la situación ...¿ seria posible darle una victoria a su amado esposo en los JUEGOS DE DELFOS?
¿Quien sabe ?, ¡¡TODO ERA POSIBLE!!- Rió para sí Medea incapaz de pronunciar una sola palabra salvo los tímidos ronroneos de una yegua resignada con el azar de su destino.
CAPITULO 4 : COMIENZA EL ESPECTACULO ...COMIENZAN LOS JUEGOS...






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yeidylayei dijo
hermosos caballos
divinas imagenes seductoras de todo placer y lujuria besos desencadenados...
15 Abril 2010 | 10:52 PM