CAPITULO 1º . DELFOS . UN PASEO POR EL OMBLIGO DEL MUNDO. ( NOVELA : EL AURIGA DE DELPHOS )
Espero os guste esta novela por capitulos amigas .Un beso del SEÑOR SUERTE. Chao
MUSICA RECOMENDADA: Para que se os haga mas amena esta larga lectura con algo de música os puedo aconsejar entrar en mi blog y marcar la tecla << unas 20 veces en EL MP3 ( ahí tenéis un conjunto de canciones de música Folklórica Griega, tipo sirtaki , etc. y varios videos al respecto....carreras de caballos, bandas sonoras de películas de la temática como BEN HUR... ( musica en mi blog http://senorsuerte.blogspot.com )
Que os divirtáis.... Y recordad que lo bueno si dura mucho, dos veces bueno es... besos
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El sueño de toda una vida, por fin, se había hecho realidad para Medea.
Este era un viaje iniciático, una experiencia, en la que Medea tomaría conciencia de sí misma, de la realidad de poseer una misión en la vida.
Algo le decía en su interior que llegaría a conocer en este soñado viaje a Grecia este verdadero motivo y destino de su existencia.
Una travesía que Medea decidió llevar a cabo confiando ciegamente en su instinto, con la convicción de guiar su espiritualidad hacia las anheladas respuestas vitales a tantas preguntas sobre si misma.
La respuesta al porqué no había sido capaz, ó, no había tenido la suerte de formar una familia normal como todos sus conocidos, pues solo disfrutaba de la compañía de numerosos sobrinos, pero no poseía tras un malogrado matrimonio ningún hijo, y ya, en su vital madurez muy bien llevada a sus cuarenta años recién cumplidos, no entendía cuales más podían ser sus objetivos salvo el de vivir para su negocio, el restaurante madrileño que regentaba, el Restaurante Santorini, un afamado y renombrado restaurante Griego en el que se podía degustar cualquier exquisitez griega y macedónica... además de escuchar a maravillosos artistas helenos en directo.
Tampoco sabía el motivo de su tendencia a soñar con una cultura a la que aparentemente no le unía ningún lazo familiar más que su profundo respeto y admiración, ampliamente desarrollado por su autodidacta aprendizaje, pasión por un país que alimentó a a lo lar del tiempo con los muchos conocimientos relativos a su arte, cultura, música que había ido absorbiendo.
Disfrutaba en la biblioteca de su casa, atestada de innumerables revistas, enciclopedias, videos promocionales, películas temáticas, de todo el saber relacionado con cualquier tema de la cultura helénica.
Este era sin duda para ella un místico viaje iniciático, en el que su intuición femenina le parecía advertir de las inimaginables e insospechadas revelaciones que se avecinaban y de los muchos cambios que a lo largo del mismo ella iba a experimentar...
Sospechaba que su alma debía de cambiar, debía de mejorar como persona, superando quién sabe que pruebas para ello.
Una "Odisea" que sin duda sería el descubrimiento de su verdadero yo y que supondría para ella el hallazgo de "nuevos tesoros, encuentros, y revelaciones".
Estaba viviendo una experiencia inolvidable, de forma intensa y vital.
Atenas, la ruidosa capial griega, fue para Medea un auténtico choque emocional.
La capital griega era una vital ciudad mediterránea, llena de personajes pintorescos de gestos corporales bruscos y pasionales, carácter en general acompañado de la cordialidad y hospitalidad abrumadora, casi agotadora, de sus hombres que se rendían sin condiciones ante su bella figura de rubia mujer española de delicadas facciones y cuerpo de diosa del Parnaso.
Pero, ese carácter dicharachero, es una forma de ser que caracteriza a los griegos, que siempre hacen alarde de una fresca sonrisa en la cara y , que en su caso se esmeraron en galantes atenciones y explicaciones para guiar a esta belleza ibéra atraída por los vientos del misterio y de la curiosidad.
Atenas era el caótico pórtico de entrada a un nuevo mundo. Un pórtico de acceso a su "SUEÑO".
Al mismo tiempo sería la estratégica sede en la que se alojaría, durante su estancia, para llevar a cabo su travesía turística por la tierra de Homero.
Aquella madrugada, se había levantado muy temprano, impaciente y nerviosa como una niña en un día de playa.
Casi no había comido ni dormido nada para poder llegar a su destino, la ciudad santuario de Delfos, situada en una antigua región del centro de Grecia llamada Focia, en la ladera de un gran macizo de nombre el Monte Parnaso.
La satisfacción de estar poniendo a prueba su orgullosa temeridad aventurera la llenaba de emoción. Los planes de su preestablecida ruta se estaban cumpliendo a la perfección.
Su audacia la había traído a aquel lugar en las montañas griegas gracias a cinco largas y alocadas horas de conducción deportiva, de noche recorriendo sinuosas y empinadas carreteras entre verdes olivares y altos cipreses.
El carácter tenaz y , la firme determinación de un corredor de rallyes, le permitió a Medea soportar la temeraria prueba de pasarse toda la noche conduciendo en vela, sin parar para descansar.
Pero valía la pena el riesgo, se sentía una niña loca, amada por Dios, y se sentía agradecida por esta nueva oportunidad de un cambio en su vida.
Y allí estaba ella, casi a oscuras, en lo más alto de la cima de aquella ladera, del Monte Parnasos, llena de divinidades y de piedras desgastadas por el imperturbable tesón del agua, del viento, de los terremotos y de las guerras, que habían destruido cruelmente la decadente civilización griega durante mas de 3.000 años.
¡Sí, allí estaba ella! Maravillosamente acompañada por el frescor y la brisa mañanera, con el increíble recuerdo aun en su corazón y en sus pupilas de las apasionantes melodías y de la divertida danza griega, el Sirtaki, que magistralmente se atrevió a bailar al estilo Zorba, el inolvidable personaje griego, embaucador y encantador, pícaro y soñador , que fue el protagonista de la homónima película "Zorba El Griego ", y que tan magistralmente fue interpretado por el actor Anthony Queen , en un alegato al disfrute de la vida y de las cosas más mundanas de la misma.
Un baile que protagonizó de forma entusiasta y desinhibida, en el abarrotado salón de fiestas de su hotel en Atenas, donde, ante la atenta mirada del personal de servicio y los huespedes, se coronó la reina del espectáculo, la mejor danzarina de Sirtaki.
El Sirtaki, es para los hombres griegos, que nacen y se sienten antes que nada marineros, un baile tradicional espiritual que imita el suave bamboleo de las BARCAS DE LOS PESCADORES mecidos por las olas del mar Egeo.
Es la máxima expresión de la danza griega nacida de los bellos sonidos de las penetrantes y lloronas bandurrias, que, enamoradas, entonando sus suaves y agudas melodías, todavía retumbaban y repiqueteaban intensas y alegres en los extasiados tímpanos de Medea.
Lo llevaba en la sangre, pues Medea, a pesar de su pasaporte español, inexplicablemente, se sentía más griega que los propios nativos.
Fascinada por la contemplación del paisaje, oteó el horizonte subida a aquella loma , el lento amanecer, ... el tranquilo renacer de un sagrado dios, el dios SOL, que asomando de nuevo entre las parturientas caderas de la MADRE TIERRA , las Montañas del Párnaso , como en un milagroso nacimiento , hizo brotar de nuevo en su interior, las pasiones más profundas y olvidadas por la hermosa naturaleza de su alma.
Un DAR A LUZ, un CELESTIAL PARTO, que provocó en Medea la explosión de esa rara sonrisa de intensa felicidad y asombro que exteriorizaba sin disimulo su júbilo interior, casi se diría euforia, ante la deliciosa y afortunada sensación del espectáculo único que estaba observando a cambio de su pequeño esfuerzo. Una preciada y exclusiva recompensa.
Por un instante fugaz, pero perfecto, sintió de nuevo la adolescente frescura que aun había en ella, pero de manera mucho más marcada e intensa.
El sentimiento de una renacida mujer que, sin embargo, era consciente de que su camino de vida estaba llegando a la etapa final de su hermosa madurez plenamente vivida.
Esta era una "Etapa vital" , la cual sentía sin embargo, que llegaba de la mano de una gratificante armonía fruto de estos últimos años de su intenso trabajo y del disfrute de las pequeñas, pero importantes, cosas de la vida.
Cuando el sol se elevó completo y redondo sobre el firmamento, Medea , pudo contemplar el particular campo de batalla de sus anhelados deseos y sed de VERDAD y de CONOCIMIENTOS...el santuario de DELFOS.
Deseaba absorber la historia, de cada piedra de aquel lugar, los sucesos que en aquel lugar acontecieron...las vidas de los que allí nacieron, se desarrollaron y murieron.
En aquel instante y lugar Medea rozó con su alma, el clímax de sus sensaciones, que tantas veces había soñado alcanzar en este rincón del planeta, realmente considerado desde hace mas de tres milenios como el ombligo del mundo por los griegos.
Sabía que se encontraba en el verdadero santuario, la residencia de los Dioses Griegos, su hogar fuera del "Hades", que yacía triste a sus pies como los vestigios, las ruinas de parte de una mítica y sagrada civilización, cuya suprema manifestación religiosa habia sido mancillada por el irrespetuoso paso de los milenios.
Delfos fue una mítica ciudad griega, nacida de la necesidad del hombre de dominar su destino.
Un lugar de peregrinación donde al menos una vez en la vida la mayoría de los mortales de la antigüedad, buscaba su respuesta.
Fue el lugar de la Tierra donde según la leyenda Apolo dio muerte a la serpiente Pitón la cual vivía en una cueva de estos parajes, y, consiguió apoderarse de su sabiduría y ser él quien presidiera el Oráculo.
La mitología cuenta que después de dar muerte a la serpiente, Apolo guardó sus cenizas en un sarcófago y fundó en su honor unos juegos fúnebres conmemorativos que se llamaron los Juegos Píticos(de la pitón ) o Delficos.
Más tarde surgió la leyenda de que ese sarcófago se hallaba enterrado debajo del ÓNFALOS, una piedra con forma de medio huevo, y cuyo nombre significa "ombligo del mundo", y que se encontraba en el mismo centro del templo de Apolo.
Delfos, fue durante muchos siglos el sagrado centro de la Tierra, el Amado Oráculo predilecto por hombres vulgares y por Reyes para predecir los caprichosos acontecimientos del destino de cada Ser, fuese monarca o vasallo, según los, aparentemente caprichosos, designios del Dios Apolo Pitio (Apolo el de la pitón, la serpiente de la sabiduría).
Pero sobre todo era consultado por reyes llegados de los mas recónditos lugares de todo el mundo helénico: cretenses, corintios, tesalios, peloponesios o de Samos ....
No obstante, era el lugar preferido de culto de los reyes Espartanos, que como Leonidas I, descendiente del grandioso Heracles, sentían predilección por aquel sagrado lugar que consideraban como propio, pues a través de su consejo, previo pago, claro, de la habitual y abusiva tasa en oro, joyas o objetos diversos a los sacerdotes del Templo de Apolo Pitio, recibían su interpretado consejo que en realidad procedía de los susurrados acontecimientos de las Pitonisas.
Las Pitonisas eran las jóvenes adivinadoras que en estado de éxtasis, después de ingerir y masticar sustancias como el laurel, y de beber de la sagrada fuente de Castalia recibían del mismo Apolo sus designios y, predecían la respuesta a la "vital pregunta" realizada por el interesado.
Así hizo el bravo rey Leónidas I de Esparta para tomar la decisión que le llevó a unir a Esparta a la coalición de las Polis griegas, y enfrentarse valerosamente en la batalla de las Termópilas al emperador persa invasor Jerjes I en el año 480 a. C. , frenando la invasión del ambicioso imperio persa y ganando tiempo en beneficio del resto de los griegos con su inmortal e histórico sacrificio ó inmolación personal.
Este altruista gesto permitió al ejercito heleno barrer a Jerjes, a su ejercito de trescientos mil hombres, y a sus ambiciosos planes fuera de los mapas griegos en dos épicas batallas navales, las de Salamina y de Platea, quedando así, finalmente, liberada Grecia de la tiranía y opresión de su invasor.
El sol se había alzado ya sobre el firmamento, dominante, como el patriarca que se sienta a la cabecera de la mesa a la hora de la comida, controlando y ordenando completamente la situación de su familia, de su prole.
Medea, con su cuerpo arqueado y extendido como un Cristo bañado por el calor matinal del astro y con su alma desnuda empapada por la euforia, , estaba lista para comenzar su largo paseo en solitario por aquella Polis, que ya se conocía al dedillo gracias a su inmenso saber acumulado durante miles de horas de avidas lecturas.
Libros que había ido devorando ansiosa, sobre todo desde el día en el que se manifestó su primer y extraño sueño, que luego tan insistentemente se repetiría especialmente en los momentos melancólicos de su vida.
Siempre se repetía la misma escena.
Se encontraba en una verde llanura, sentada sobre un deteriorado capitel de mármol blanco travertino, descansando apartada del polvoriento camino de tierra.
El sendero era guardado por una infinita hilera de altos cipreses que lo protegían como un batallón de estilizados soldados Espartanos marchando sedientos de forma ordenada hacia una enorme fuente labrada en la roca viva de una gran montaña, en la lejanía.
¡¡ Su sueño era tan real, estaba tan vivo !!
En él, surgía del cielo un carruaje blanco de doradas incrustaciones arrastrado por cuatro caballos alados blancos de pura raza árabe, habilidosamente guiados por un joven atlético, de fuerte complexión, y de tez morena como la arena de un desierto, que vestido con una blanca túnica de múltiples pliegues, lo hacia descender vertiginosamente desde el firmamento, aterrizando suavemente en las proximidades de la fuente.
El viento mecía el cabello negro azabache del joven soldado y conductor de carros de competición.
Una oscura y suave melena que estaba bellamente decorada con una guirnalda de dorados pétalos de laurel, símbolo de sus triunfantes habilidades como experto AURIGA o conductor de carros. Un atractivo campeón griego de torneos ecuestres.
La fuente era un oasis de vida, una estación de servicio de "aguas de sabiduría" ,en la que las Mitológicas bestias aladas, saciaban su "sed de sabiduría", los conocimientos que precisaban para seguir vivas, y, como si se tratara de las cuatro hermosas y coquetas mujeres de un sequito, eran tiernamente observadas con todo detalle por su orgulloso esmerado y atento dueño, que se desvivía para complacerlas en cuidados.
Al mismo tiempo, mientras las yeguas abrevaban sedientas de aquella mágica fuente del conocimiento, el atractivo joven, las iba acariciando con una tranquilizadora mano como un celoso amante, y les entregaba la ofrenda de sus deliciosos alimentos, una mezcla de ricos almíbares compuestos de miel de abejas, avena, trigo y pétalos de rosas rojas, con su otra no menos amorosa mano, en un acto de PURO AMOR.
Pensativo perfilaba las musculosas curvas de sus hermosas bestias aladas, para girarse repentinamente, confuso y contrariado hacia los ojos de Medea y dirijiendo una penetrante e intensa mirada interrogativa con sus pupilas verdes esmeralda, tan profundas como la morada del Dios Neptuno, tan inmensas e insondables como el propio mar Egeo.
Aquel precioso joven, un primitivo y sensual macho humano , un hombre de la edad antigua , con una tenaz y voraz mirada conseguía siempre el inquieto y nervioso despertar de la española, que se despertaba sudorosa entre sus sabanas con el deseo devorándola.
Una calida sensación de paz interior la inundaba , como de romance y de apasionamiento a partes iguales, que no podia despegar de su cabeza en todo el dia.
Este misterioso e insistente sueño le costó a Medea dos largos años de desesperado sufrimiento y de consultas con médicos de cabecera, psicólogos, incluso de insensibles charlatanes o expertos tarotistas deseosos de facturar por horas sus insensibles consejos y predicciones acerca de su misterioso significado.
Dos años para buscar una respuesta, que no aparecía, pero nada sirvió, salvo, paradójicamente, el azar, que un buen día iluminó un camino inesperado e inimaginable.
Su respuesta llegó de la forma más insospechada, y tan solo cuando la simple imagen de una estropeada revista de carácter cultural llamó su atención, revista que abandonada recogió en en vagón del metro de Madrid en uno de sus trayectos a su restaurante.
¡¡ Una luz por fin ¡! , ¡Una pista clara a seguir ¡!
El maravilloso descubriminto consistia en el asombroso parecido que la fotografía de la fuente de Castalia, en Delfos, la fuente de la Sabiduría, tenía con la que se le revelaba en sus sueños.
¡!Coincidía exactamente con ella. ¡!
La famosa fuente de la que se dice que bebían las Pitonisas o Sacerdotisas antes de hacer sus consultas a Apolo, y que a su vez era la sagrada fuente purificadora en la que todo viajero de paso por Delfos apagaba su sed.
Situada en el monte Parnaso, de cuyas rocas brotaban varios manantiales , estaba rodeada de un bosquecillo de laureles consagrados a Apolo.
La leyenda y la mitología cuentan que en el monte Parnaso y cerca de esta fuente se reunían algunas divinidades, diosas menores del canto y la poesía, llamadas musas, junto con las ninfas del agua fresca, llamadas Náyades.
En estas reuniones Apolo tocaba la lira y las divinidades cantaban. Se decía que el agua que manaba era «agua parlante» capaz de dar un oráculo.
Rápidamente su innata curiosidad hizo el resto y sirviéndole a Medea de excusa para lanzarse a una vorágine de lecturas que la encaminaron a su definitivo viaje al Oráculo de Delfos.
La larga visita comenzó sin la compañía de Alexis Papaloukas, el guía turístico que aun no conocía y que le había sido asignado por su agencia de viajes, el cual extrañamente no apareció a la hora pactada.
Sin inmutarse decidió recorrer los restos de cada uno de los templos, edificios e instalaciones del lugar en solitario.
Su primera visión, después del sublime amanecer fue el templo de Apolo Pitón, el que fue el centro de las visitas de todos los peregrinos griegos y extranjeros 3000 años atrás, y, que yacía a sus pies destruido pero aun reconocible, por sus adoquinados y restos de columnas...algunas de pie y otras esparcidas entre los verdes hierbajos y la arena.
En la terraza que se extendía delante del templo de Apolo estaba situado el altar de lo sacrificios, donde era costumbre sacrificar una cabra antes de efectuar la PREGUNTA AL ORACULO.
Lentamente, completamente fascinada por el lugar, Medea subió la rampa de acceso y entró en el templo de Apolo acariciando suavemente con las yemas de sus dedos los restos de columnas y capiteles, traduciendo a la perfección cada inscripción en griego clásico que habían dejado los distintos sabios que por allí pasaron. Una bella inscripción decía traducida ...
¡CONOCETE A TI MISMO!
Decidida, entró con esta frase en su mente, deseando conocerse a si misma, e irrumpió en el Templo de Apolo imaginando cuan majestuoso tuvo que ser aquel lugar en tiempos pasados y cuantas gentes debieron de confluir en aquel foro los días de oración...
Podia imaginar a los Sacerdotes acompañados de sus Pitonisas, políticos, mercaderes, soldados, filósofos y pensadores, mendigos, viajeros de recónditos países y reinos... un conjunto de seres, que se movían alrededor de este templo con intereses muy distintos pero que eran tan conscientes, como lo era ella, de la importancia de aquel lugar para sus vidas.
Una sensación de escalofrío recorrió su cuerpo, y sintió como si dos manos invisibles se posaran sobre sus propias manos.
Sintió el poder de Apolo sosteniéndolas y como su corazón empezó a latir con fuerza pues tenia la intima convicción de que NO era la primera vez que había pisado aquel lugar, aunque sabía que tal hecho era imposible, nunca pudo haber estado en vida ahí, al menos en ESA VIDA.
-¡El Centro del Mundo! ¡Estoy en el Centro del Mundo! ¡Aquí mataron Apolo y Artemis a Pitón! ¡Aquí se juntaron las águilas de Zeus! ¡Aquí yace enterrado Dionisos!
Entonces... formuló la pregunta de su vida... lo hizo mentalmente.
Preguntó al dios Apolo : "si de verdad iba a encontrar la felicidad en aquella vida de mortal mujer...y en aquel lugar... "
- ¡Apolo, mi Dios, estás aquí, en todo el valle, pero sobre todo aquí. Eres el sol que ilumina el valle, que llena mi corazón ahora mismo. He hecho mi pregunta, y me has dicho lo que ya sabía, me has dicho que Sí!
Súbitamente, rompió a llorar llena de emoción incontenida, todavía sintiendo las manos de Apolo sobre las suyas y deseando que nunca se fueran de ahí.
-Ya está hecho.- sintiéndose inmensamente llena SU ALMA....
Después de unos minutos de meditacion, con un estupendo sabor de boca, tras esta breve visita a "SU TEMPLO " , bajó de nuevo la rampa y lo dejó atrás para dedicar su atención a otra maravilla de aquel lugar ... el espectacular anfiteatro griego que casi intacto cubría toda su vista ladera arriba.
Un teatro que se alzaba majestuosa e inteligentemente incrustado sobre la ladera de la montaña aprovechando el desnivel, y posado sobre ella como la concha de una gigantesca OSTRA, que se depositada delicadamente sobre el fondo del mar. Se construyó en el siglo VI antes de Cristo.
-Debió de ser sublime ver una obra de teatro al aire libre en este lugar con las Montañas del Parnaso como majestuoso escenario de fondo .- Pensó Medea asombrada por la bella obra de ingeniería tan bien ejecutada y con tanta precisión.
Se construyó en Delfos, antes de los Juegos Píticos del año 582 AEC , unos Juegos que consistían en un conjunto de pruebas atléticas, hípicas y concursos líricos, los cuales tuvieron lugar al principio cada 8 años y que después se acortaron a 4 y alternándose con los Juegos Olímpicos.
En esta época a tal motivo se construyó este teatro, ademas de un estadio deportivo y de un hipódromo para la celebración de unos juegos que fueron considerados muy importantes.
Medea deseaba visitar todas las intalaciones, incluso el sobrecogedor estadio deportivo que con una capacidad para 7.000 plazas, fue expresamente diseñado e ingeniado para estos juegos.
El hipódromo, según sus conocimientos, era el unico lugar que no podia visitar, ni ella ni nadie, pues aun hoy era el dia en el que estaba sin localizar su misterioso emplazamiento, el lugar de aquella montaña donde se ubicaba enterrado bajo toneladas de escombros, maleza y arboles centenarios.
Un hipódromo donde competían y entrenaban los aurigas o corredores de caballos que conducían sus potentes cuádrigas, que eran unos carros ligeros tirados por cuatro caballos en paralelo.
Con su imaginación tambien podia " ver " al aire libre y salpicadas por todo el recinto, ahora triste y vacío, numerosísimas estatuas de mármol o de bronce, regalos de reyes o de ciudades, en agradecimiento a los servicios prestados por el oráculo, todas ellas expoliadas por invasores y ladrones, que nunca temieron la Ira de los Dioses, por tales afrentas.
Descendiendo el desnivel de la montaña , siguiendo la que fue la calle principal del DELFOS, la VIA SACRA, y en la parte mas baja de la ciudad, Medea tuvo el inmenso privilegio de deleitar su vista con el TESORO ATENIENSE , el unico templete que seguia completo en pie.
El Tesoro De Atenas, era un hermoso y diminuto templete, consagrado a esta Ciudad, y dedicado a su diosa patrona, Atenea, que estaba construido por distintas piezas de mármol.
Un tramo liso, o arquitrabe, que era sostenido por las parcheadas y dañadas columnas de mármol blanco , y sobre el que se fijaba un friso con motivos divinos diversos.
Friso que estaba protegido por una cornisa.
Este friso estaba regularmente dividido en pequeños cuadrados con relieves, las metopas, y éstas se separadas por tres trazos verticales, los triglifos.
Sobre la cornisa, el frontón triangular, también con temáticas antiguas esculpidas en él.
Saliendo del recinto sagrado y algo más abajo se erguía otro pequeño recinto circular sagrado, también amurallado en la Antigüedad.
En él estaba el TEMPLO DE ATENEA PRONAIA, dedicado a una versión de la diosa Atenea, la de la Sensatez.
Era un Templo circular o THOLOS, templos que solían ser más pequeños que los rectangulares de estilo dórico, y que fue construido allá por el año 380 AEC.
Medea fue recorriendo, así uno por uno, cada uno de los restos de los cuantiosos templetes pequeños, cada cual dedicado a una divinidad especial.
Las horas pasaban imperceptibles ante la magnificencia de lo que sus ojos estaban observando, con un recorrido imaginado de cómo fue Delfos en sus mejores tiempos, mostrando sus mejores Tesoros, sus ricos y patrocinados Templos, antiguamente conservados por cada una de las Polis de la Grecia antigua ... El Tesoro de Siracusa, el de Cirenea , de Cnido , de Sifnos , de Sición , de Tebas , de Corinto, de los etruscos ...y muchísimos más.
El atardecer estaba próximo y decidió que debía aprovechar al máximo el día visitando el Museo Moderno de Delfos, un edificio que conservaba las imágenes y restos mas importantes de aquella ciudad.
Era un deseo que sentía a pesar de que su cuerpo le pedía a gritos descansar en algún refugio u hotel cercano.
Lejos quedaba el sentimiento de enfado, que dirijió contra su desaparecido guía, Alexis, que no apareció en todo el día.
Un plantón, que le resultó inexplicable dado el amable carácter y generosa hospitalidad de todos los griegos.
Tampoco la decepcion fue grande pues el placer de su visita era inmenso, y no lo necesitaba realmente para guiarla por una ciudad que ya conocia.
El museo de Delfos era uno de los más importantes de Grecia en gran medida a que en él se guardan la mayoría de los tesoros de esta antigua ciudad Griega.
Estaba muy bien estructurado por salas y lo más destacado eran los frisos y, por supuesto, el famoso AURIGA DE DELFOS.
Nada más entrar pudo ver uno de los frisos más importantes, el friso del tesoro de Sifnios. Estaba bastante bien conservado. En él se representaba una batalla entre dioses y gigantes.
Los tamaños de los frisos eran tan espectaculares que a través de ellos pudo imaginar lo monumentales que debieron ser los edificios de la antigua Delfos.
Otra de las piezas que le llamó poderosamente la atención era la esfinge de Naxos, de nobles y sencillas líneas, y que fue construida en el año 560 antes de Cristo.
La exposición estaba llena de maravillosas piezas pero sin duda de todas ellas, la pieza mas destacada y más "célebre" del museo era... EL AURIGA DE DELFOS.
Ubicada en la actualidad justo al final del museo. Medea tenía una completa obsesión por esta figura. Una fijación por ella desde que reconoció e identificó el excepcional parecido del rostro de este personaje con el hombre que observó en sus sueños, pues el rostro de POLÍZALO o POLYZELOS, el príncipe griego de Sicilia, que era recordado a través de ella después de su victoria en los juegos Délficos o Piticos del año 478 o 474 antes de Cristo, era el vivo retrato del hermoso varón que se le aparecía en sus sueños.
Se trataba de una única pieza de bronce o estatua a tamaño natural que formaba originalmente parte de un mayor conjunto de figuras perdidas para siempre después de años de robos y saqueos.
Un conjunto de figuras compuesto por un carro tirado por 4 ó 6 caballos, de un soldado, y de un paje que acompañaban al auriga Polízalo, este enigmático y bello príncipe siciliano .
El conjunto completo , formaba el llamado Monumento al Auriga, que se ubicaba hace 3000 años en un pedestal en frente del Templo de Apolo Pitio, conmemorando la victoria del bravo príncipe, en esos juegos Délficos o Piticos del año 478 o 474 antes de Cristo.
El auriga era una obra magistral, perfectamente esculpida, que tenia unas formas muy naturales las cuales daban la sensación de movimiento. Casi de una innata vivacidad. Como si en cualquier momento pudiese cobrar vida, y saltar de su actual pedestal.
Con los cabellos retenidos por una fina diadema que conservaba aun restos de plata, y un semblante o gesto serio, pero poseía dos matices que le daban aun más esa extraordinaria vitalidad humana.
El brillo de sus ojos, elaborados con incrustaciones de piedras de color. Una luminosidad que a Medea le daban la sensación de estar observándola ,mirándola fijamente, como en su mismo sueño.
Y, por otro lado, los finos, voluptuosos y apetecibles de ser besados,labios, los cuales fueron sensualmente construidos en cobre, tal vez para remarcar esta hermosa característica del bravo competidor.
Eran unos detalles que le conferían en definitiva una mayor riqueza cromática a su carnoso rostro, y le daban vida propia.
Con el brazo derecho,extendido hacia el frente,y que era el único que Polízalo poseía en la actualidad pues el tiempo cruel le había amputado la otra extremidad, mostraba una agil actitud de movimiento.
Una extremidad, que terminaba en su abierta mano la cual sostenia amorosa delicada y habilidosamente las bridas que manejaban, con precisión, su CUADRIGA de 4 o de 6 caballos. Eran el "volante" de su carro de caballos.
La estatua de Polizalo es, y será siempre,una de esas verdaderas maravillas o joyas de la estatuaria antigua griega muy raras de encontrar, además de ser para Medea, en especial, la viva representación de un atractivo varón de esta época, al cual ella se sentia extrañamente unida.
El vestido, limpio, inmáculo, era una larga túnica de pliegues ligeros. Esta prenda llamada XYSTIS, llegaba hasta los tobillos y estaba sujetada por encima de la cintura con una simple correa.
Al contrario que en otros acontecimientos olímpicos, los participantes de las carreras de carros no iban desnudos, debido probablemente al polvo levantado por caballos y carros y a la posibilidad de desplomes sangrientos.
Lar carreras de carros, ya hicieron su aparición en el año 680 a.C. y eran desarrolladas en hipódromos de 1.538 m. de circunferencia con un recorrido de cuatro vueltas al mismo, siendo en Olimpia mas largas, en concreto de 12 vueltas.
Una prueba dura, en la que el ardor de la carrera arrojaba muchas veces al auriga fuera del carro, no siendo raro que los golpes acabaran con la vida del mismo. Por eso NO se consideraba necesario que el carro cruzara la meta con su conductor para ser proclamado vencedor.
Los aurigas eran elegidos por su ligereza, pero también era necesario que fuesen altos, de modo que normalmente se trataba de adolescentes.
Podían hacerse célebres en toda Grecia simplemente sobreviviendo, ya que la esperanza de vida de un conductor de carros no era muy alta. No era infrecuente que tras una colisión muriera por los golpes sufridos.
Una victoria en Olimpia o en Delfos , se convertía en un acontecimiento que aseguraba honores, riqueza y prosperidad a los campeones de por vida.
En aquellos tiempos por lo que leyó Medea, las carreras de cuadrigas, con carros tirados por dos , cuatro o seis caballos eran una diversión o dedicacion a la que pocos podían acceder, por el alto coste del mantenimiento de estos animales y por esa baja esperanza de vida, tanto para el jinete como para los caballos, que le hacían retirarse rápido par no tentar la suerte y fallecer en un accidente.
La tarde se convirtió para Medea en noche dentro del museo y sentada en un taburete de madera enfrente del Auriga, observando fascinada sus masculinos contornos y, su seria y penetrante mirada madura... comenzó lentamente percibir que el cansancio se adueñaba de ella y que sus parpados pesaban como el plomo...
...y pronto entro en el reino de los Sueños, de la mano de Morpheo.
Sobresaltada por un ruido, Medea, se despertó e incorporó de inmediato como un muelle del banco de madera.
¿Cuánto tiempo se quedó dormida en aquel banco ?- pensó
El museo estaba solitario, nadie la acompañaba. No se podía percibir ningún otro sonido más salvo el lento giro de los ventiladores que refrescaban el caluroso ambiente de la noche.
Por la ventana los rayos de luna, como flechas de marfil, impactaban en el blanco suelo de marfil iluminando tenuemente la sala cuarta del Museo Moderno de Delfos.
Las luces , extrañamente estaban completamente apagadas.
¿Qué había pasado? ¿ No se dieron cuenta de que ella seguía ahí y la habían dejado encerrada? - se dijo a si misma enojada - ¡! Increíble , vaya negligencia ¡!...
Corrió hacia la salida, al final de la sala, con la esperanza de que era aun el momento en el que las luces habían sido apagadas y que el vigilante todavía no tuvo tiempo de cerrar la puerta desde fuera.
Pero cuando giro la manilla de la salida, notó que estaba recia ...e imposible de abrir...
Después intento la otra salida posible, el acceso principal al edificio, y recorriendo cada sala hasta el final, hasta llegar a la entrada, pero también el acceso principal estaba atrancado.
No tenia móvil , ni sabía si en ese museo podía haber algún teléfono de auxilio . Enfadada miró su reloj que marcaba las 3.30 horas de la madrugada.
Bueno - pensó con resignación - aun tengo en mi mochila varios bocadillos y bebidas y por lo que veo en los baños hay toallas con las que poder hacerme una almohada, así que al menos dormiré 5 horas hasta que el vigilante abra de nuevo a las 8.30 h las puertas...
En aquel instante no se percató, pero no estaba sola en la sala.
Asi pues se preparó para pasar la noche, y montó su improvisada cama en el banco de madera en que se había quedado dormitando.
Se tumbo en el dejando la mochila a un lado del mismo y se acurrucó abrigándose, para protegerse del molesto frescor de los remolinos de aire que los ventiladores del museo esparcian por el ambiente.
Sentía sed, así que se giro de lado para alcanzar la mochila donde recordaba que aun le quedaban 2 botellas de agua DELA SABIDURIA que había recogido en la fuente de CASTALIA , agua que tenia un dulce sabor mineralizado revitalizante, capaz de hacerla sentir con fuerzas suficientes para el esfuerzo de toda aquella tarde... era magnifica, independientemente de la leyenda inverosímil que arrastraba desde milenios acerca de su magnificencia en cuanto a sus poderes cognitivos.
Cuando giro el brazo para coger su mochila noto el vacío de su ausencia.
¡! No estaba... como era posible, si la había dejado ahí antes de tumbarse hace un minuto ¡! - pensó.
... Percibió que algo no iba bien ... y lo sintió ... sintió el miedo de la presencia de otro ser en aquella sala...
Pronto se dio cuenta de que de la penumbra de un rincón la elevada figura de un hombre se le acercaba ligera y rítmicamente sosteniendo algo en la mano , y con su identidad camuflada por la sombra de la sala.
A dos metros de ella, unos seductores y carnosos labios comenzaron a hablar...
- ¿Buscas esto, Medea? .. Te lo habías olvidado en el suelo ... dijo una joven pero penetrante voz masculina...en un griego clásico que Medea dados sus conocimientos podía entender , no sin cierta dificultad.
-¿ Quien eres ?.. ¿Cómo sabes mi nombre? .. ¿ Tú también te has quedado encerrado aquí? - replicó Medea, tratando de entenderse en el antiguo idioma de su misterioso acompañante, con una sensación de confusa angustia pero tambien de cierto alivio por no ser la única en apuros, en aquel lugar. Al menos tendría un compañero de conversación aquella noche , pensó ella.
- ja ja ja ... rió el misterioso joven desde su corazón, pero con una profunda risa que parecia salir mas bien de su estomago , y acercándose mas, casi a un metro de ella... casi rozándola y superándola por dos cabezas volvió de nuevo a reir alegre... pero esta vez acompañando su contestación con el gesto de su mano derecha que tiernamente acarició la frente, mejilla y pelo de Medea.
La española, estaba paralizada observando la morena tez del ya reconocible varón , con la cabeza inclinada hacia atrás, hacia esfuerzos para poder fijar sus miradas en los verdes ojos de la TORRE HUMANA, que saturaba su completa perspectiva.
- ... Llevo tres mi años esperando beber tu ofrenda, el agua de tu mochila, el agua de mi sagrada fuente de CASTALIA, agua que tú me has traido generosamente para revivir ... sabia que tú misma la acercarias a mis labios... Medea.
Increíblemente asustada, petrificada, con los ojos abiertos como roscas, Medea contempló fascinada la VERDADERA tersura, la tez morena de la piel de Polízalo, el auriga de Delfos, que la había abordado en otro de sus sueños ...pues era IMPOSIBLE... IMPOSIBLE ¡! ...
¡! No podía estar despierta ¡! ¡! Nada de aquello podía ser real ¡!...
¿Como?... ¿Cómo podía se explicado todo lo que estaba sucediendo?
¿ Aquello tenía que ser una broma de mal gusto?
Girándose con la convicción de que este sueño se iba a desvanecer en cualquier momento... observó el vacío pedestal de la estatua del Auriga de Delfos , y volvió de nuevo la vista al hombre , pensando ...
¡¡ ¿Es posible , es cierto ?!! ...¡¡ que este tipo sea Polízalo ... ja ja ... y que de verdad ha revivido!! ... creo que este tipo está como una regadera.
-¡! Acompáñame, sígueme... Medea ¡! . He esperado mucho tiempo, tu lo sabes, he esperado mucho tiempo a que encontraras el camino, ven volvamos a nuestro hogar mi amor... - Dijo el hombre que girándose y tomándola de la mano casi la arrastró en direccion a la salida e increíblemente consiguió abrir la puerta sin esfuerzo.
-¡! La madre que lo hizo ... de que me conocerá este imbecil ... se cree un Dios y encima el muy listo consigue desatrancar la puerta... y me dice que le siga como un corderito!!...
- ¡!yo me largo pitando ... antes de que se vuelva agresivo y quiera violarme a estas horas de la noche, bueno, aunque bien pensado ... está bien bueno y rico el nene... es bastante guapo, vaya , no me importaría dejarle hacerle un caprichito a mi cuerpo...ja ja !! - pensó nerviosa, divertida y sumamente extrañada...
Su sorpresa fue mayúscula cuando... fuera del museo, inexplicablemente era de día de nuevo a las 3.30 de la mañana según su reloj, que volvió a mirar...pero que... ¡! ya no tenia en su muñeca, habia desaparecido ¡!...
¡! y sus ropas ...sus ropas habían cambiado!! ... solo llevaba una túnica de seda blanca encima y también en su pelo había sufrido una repentina transformación ... ahora lo llevaba recogido en un moño y atado con dos serpientes de oro entrelazadas.
Tampoco lo que podía observar fuera del museo la tranquilizaba mucho.
La luz del día reflejaba los hermosos brillos de las blancas y perfectas columnas de mármol blanco y creaban sobre las coloridas metopas unas tonalidades espectaculares...
Los templos de DELFOS se alzaban completos, exuberantes y magníficos ante ella, con sus numerosas gentes paseando por sus calles.
La renacida Polis estaba rebosante de sonrientes y alegres peregrinos que entraban y salian de cada templo sosteniendo diversos presentes como cestas de comida y de flores , y vajillas doradas repletas de trigo , arroz , avena...
¡!Todo era tan natural , TAN REAL ¡!
Tan real, que Medea pensó que eran buenos los actores de la CAMARA INDISCRETA... e incluso intentó ver si los operadores de cámaras, que grababan la escena de una película clásica se habían escondido detrás de una columna de carton piedra ...pero no , no había indicios de fraude... todo era confuso.
DELFOS volvía a estar ahí ante sus ojos, reconstruida de nuevo ... ¿en su imaginación ? ¿En un sueño? ... ¿ o ... era real? ...




































mery dijo
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12 Abril 2010 | 12:53 AM